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Cómo monitorear el bien común

Educar para defender lo que pertenece a todas las personas a través de 5 llamamientos a la acción Descubre nuestro camino para empoderar a jóvenes líderes de comunidades de monitoreo para proteger la democracia de la corrupción

Actividades

Embrace your right to know

Self-monitoring is the first necessary step to fight the risks of corruption. However, it is not enough. To counter misconduct, it is also important to take care of the common good.

One way to do so is civic monitoring, a form of participation and engagement that every citizen can put into action. 

To begin a journey into civic monitoring there are a lot of different actions that a young citizen can take, and the first one is understanding what their own desires and needs are (see call to refl-action 2), embracing their own right to know.

The right to know is a twofold concept: it is a right, which complements the basic set of human rights and duties that must be assured to everyone, but it is also a tool for transparency that makes it possible to obtain the public information we desire.

Indeed, if we want to safeguard the common good, we need to have a deep knowledge of what it is; if we need to know what the common good is and how it is managed, we need to get access to information about it. 

National and international laws recognise our right to know as an individual right with a collective importance and purpose, and they underline how important it is to prevent corruption and preserve our communities’ democratic vitality.

Collect the data

Monitoring is a challenge: it requires passion and a clear goal, but also know-how and skills.

That is why it is useful to have a method, which can be adapted according to the group, the topic, the context, and the time/energy at disposal. 

From reflection comes action. Retrieving data and information about collective needs and desires is what we call monitoring the common good. How you find the data you are interested in? Who are the stakeholders? How do you analyse and summarise the data obtained? How to do you disseminate the results?

An efficient monitoring action passes necessarily through a good dataset, possibly through a monitoring report, and sometimes through an access to information request: data, in fact, sometimes may not be public yet. You have the tools and the right to ask for them, requesting that the authorities make them available.

Let the data ask civic question(s)

Collecting and processing data for your monitoring action should not lead you to produce answers, but to formulate questions.

A journalist would say ‘Let the data speak’; we would rather say ‘Let the data ask civic questions’: starting from the data, you should be able to identify the main core of the problem, that is, elaborate a central question about it. We call this a ‘monitoring question’, i.e. a question of public interest to be addressed to public authorities (whether national decision-makers, politicians or local administrators) who have been entrusted by citizens with the power to manage the common good.

These kinds of ‘monitoring questions’ are useful for obtaining public information, focusing public attention on the identified problems, calling to act for a positive change, and founding a monitoring community. Discover how to do it!

Act with your monitoring community

You are what you think, but you are also what you do: so, once you have found your monitoring community, take action!

From now on, our monitoring path becomes interactive and multi-level. At this point, it turns into a joint venture of empowerment and activism that addresses two types of targets: the public decision-makers at the national or local level, to whom the monitoring question is addressed; but also all the people positively or negatively affected by the dynamics monitored. 

You can communicate with both these targets, with the right tools and through the proper channels.

When dealing with public authorities, always remember to address the right interlocutors, seriously and coherently, in realistic and collaborative terms based on the knowledge acquired so far. After this, monitor the answer (or the lack of it): even silence is a message in itself!

When it comes to reaching out to the citizenry, unleash your creativity! Here you enter the field of campaigning, where you can combine multiple online and offline tools to reach the attention of your audience and gain support for your cause. And maybe involve even more people in your group.

Advocate for better rules

A path of civic monitoring always aims at safeguarding the common good: and to do so it is necessary to detect what is “broken” and try to fix it. Together.

Up to this point, your community’s monitoring path can be considered exhaustive, though not necessarily concluded. Your group of young people has so far moved within the field of civic engagement; the next two steps, on the contrary, transition into the field of activism. These last two steps are optional, because moving forward implies going beyond the monitoring action.

Nevertheless, they present a great opportunity for  young people: starting from their own daily dimension, they can promote a concrete change that impacts everyone’s life. Young people can generate change in national politics, even more frequently than adults.

Interioriza tu derecho a saber

El auto-monitoreo es el primer paso necesario para luchar contra los riesgos de la corrupción. Sin embargo, no es suficiente. Para contrarrestar la actividad ilícita, es también importante cuidar el bien común.

Un modo de hacerlo es mediante el monitoreo cívico, una forma de participación y compromiso que cada ciudadano/a puede poner en acción.

Para empezar una jornada en monitoreo cívico hay muchas acciones que la juventud puede realizar, y la primera es entender cuáles son sus propios deseos y necesidades (vea el llamado a la reflexión 2), interiorizando su propio derecho a saber.

El derecho a saber es doble: es un derecho, que complementa el conjunto básico de derechos humanos y deberes que deben ser asegurados a todo el mundo, pero también es una herramienta de transparencia que posibilita obtener la información pública que deseemos.

En efecto, si queremos salvaguardar el bien común, tenemos que conocerlo en profundidad; si necesitamos conocer qué es el bien común y cómo se maneja, necesitamos conseguir acceso a información relativa al mismo.

Las leyes nacionales e internacionales reconocen nuestro derecho a saber como derecho individual con una importancia y propósito colectivo, y subrayan la importancia de prevenir la corrupción y preservar la vitalidad democrática de nuestras comunidades.

Recopila la información

El seguimiento es un reto: requiere pasión y un objetivo claro, pero también conocimientos y competencias.

Por eso es útil disponer de un método que pueda adaptarse en función del grupo, el tema, el contexto y el tiempo/energía de que se disponga.

De la reflexión nace la acción. Recuperar datos e información sobre las necesidades y deseos colectivos es lo que llamamos vigilancia del bien común. ¿Cómo se encuentran los datos que interesan? ¿Quiénes son las partes interesadas? ¿Cómo analizar y resumir los datos obtenidos? ¿Cómo difundir los resultados?

Una acción de seguimiento eficaz pasa necesariamente por un buen conjunto de datos, eventualmente por un informe de seguimiento, y a veces por una solicitud de acceso a la información: los datos, de hecho, a veces pueden no ser públicos todavía. Tienes las herramientas y el derecho a pedirlos, solicitando a las autoridades que los pongan a tu disposición.

Permite que la información haga preguntas cívicas

Recopilar y procesar información para tu acción de monitoreo no debería conducirte a producir respuestas, sino a formular preguntas.

Un/a periodista diría “Deja a la información hablar”; nosotras/os diríamos más bien “Deja a la información hacer las preguntas cívicas”: empezando por la información, deberías ser capaz de identificar el principal núcleo del problema, es decir, elaborar una demanda central sobre el mismo. A esto lo llamamos “pregunta de monitoreo”, por ejemplo, una pregunta de interés público a ser abordada por las autoridades públicas (ya sean responsables de toma de decisiones políticas nacionales, políticos/as o administradores locales) a quienes se les ha confiado, por parte de la ciudadanía, el poder de gestionar el bien común.

Este tipo de “preguntas de monitoreo” son útiles para obtener información pública, centrando la atención pública en los problemas identificados, llamando a actuar para un cambio positivo, y para fundar una comunidad de monitoreo. ¡Descubre cómo hacerlo!

Actúa con tu comunidad de monitoreo

Tú eres lo que piensas, pero también lo que haces: así que, una vez hayas encontrado tu comunidad de monitoreo, ¡actúa!

De ahora en adelante, nuestro camino de monitoreo se transforma en interactivo y multinivel. En este punto, se convierte en una iniciativa conjunta de empoderamiento y activismo que aborda dos tipos de objetivos: quienes toman las decisiones públicas a nivel nacional o local, a quiénes la cuestión de monitoreo es dirigida; pero también a todas las personas afectadas positiva o negativamente por las dinámicas de monitoreo.

Puedes comunicarte con ambos grupos, con las herramientas adecuadas y los canales apropiados.

Al lidiar con autoridades públicas, siempre recuerda dirigirte a los interlocutores correctos, seria y coherentemente, en términos realistas y colaborativos basados en el conocimiento adquirido hasta ahora. Después de esto, monitorea la respuesta (o la ausencia de esta): ¡incluso el silencio es un mensaje en sí mismo!

¡A la hora de llegar a la ciudadanía, da rienda suelta a tu creatividad! Aquí entras en el campo de las campañas, donde puedes combinar múltiples herramientas en línea y fuera de línea para alcanzar la atención de tu audiencia y conseguir el apoyo a tu causa. E igual involucrar a más gente en tu grupo.

Aboga por mejores reglas

Un camino del monitoreo cívico siempre busca salvaguardar el bien común: y para hacerlo es necesario detectar que está “roto” y tratar de arreglarlo. Juntas/os.

Hasta este punto, el camino de tu comunidad de monitoreo puede ser considerado exhaustivo, pero no necesariamente concluido. Tu grupo de jóvenes se ha movido dentro del campo de compromiso cívico hasta el momento; los dos próximos pasos, por el contrario, se pasan al campo del activismo. Estos dos últimos pasos son opcionales, porque moverse hacia delante implica ir más allá de la acción de monitoreo.

No obstante, presentan una gran oportunidad para la juventud: empezando desde su propia dimensión diaria, podrían promover un cambio concreto que impacta en la vida de todas las personas. La juventud puede generar un cambio en las políticas nacionales, incluso más frecuentemente que las personas adultas.